Inauguro con este post una nueva serie, una serie dedicada solo a ti, mi pequeña, que lleva tu nombre y se llamará “Un rayo de Sol”. Sinceramente, no sé qué periodicidad va a tener ni sobre qué va a escribir mamá, sólo sé que va a ser un espacio reservado a las dos donde iremos preparando juntas tu llegada. compartiendo algunos pensamientos de mamá. Empezamos en este tercer trimestre, descontando días y semanas en la cuenta atrás.

Ya hace seis meses que estás conmigo, creciendo en tu burbujita, ensanchando mi barriga… Sin embargo, mamá (no se lo tengas en cuenta) está empezando a enterarse"Sping", author: Julia Folsom de veras de que llegas desde hace muy poquito. Los días corren veloces y hace falta el entreno de un gran atleta para atraparlos. Así han pasado estas cerca de treinta semanas. Contigo pidiendo lugar donde parece que no hay espacio para ti, contigo gritando fuerte: “Mamá!” para llamar mi atención dispersa entre tantas cosas… Algunas importantes, como tu hermano, otras, mucho, mucho menos… Otras, diríamos, irrelevantes, es cierto. Entonces mamá se detiene en el ojo del huracán, cierra los ojos, pone las manos sobre el vientre y ve tu sonrisa, tus ojitos, tus manos, tu alegría. Sobretodo tu alegría.

Ha hecho falta que tu gritaras fuerte mi nombre y que mi cuerpo, mi espalda, mis piernas, empezaran a gritar el tuyo para que empezara a tomar conciencia de que no solo estás ahí, sino que muy, muy pronto, estarás aquí, con nosotros.

Y con la cuenta atrás empieza a despuntar el síndrome del nido, cómo no. El síndrome de recolocar cosas, mover muebles, colgar aquellos cuadros que hace tiempo deberían estar luciendo en la pared, hacer espacio en los 70 metros cuadrados donde vivimos, reordenar armarios, planear provisiones para el congelador, repensar el hogar en clave de ti en que todo esté perfecto para tu llegada.

Es el síndrome también del inicio de la retirada hacia dentro, de cerrar ventanas, poco a poco, con orden, sin ruido, para poder volverme hacia ti en el momento preciso, para poder acoger tu llegada con todo, absolutamente todo mi ser y puedas encontrar, enteramente a tu disposición, a esta aprendiz de mamá que con todo el cariño ya te quiere.

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