Aunque el principal recuerdo de estos treinta y un días de julio que quedan atrás va a ser el calor, o como muchos dicen en un merecido plural, “los calores”, en nuestro día a día a cuatro (Mimi, Bru, Sol y mamá) hemos hecho lo posible por sacar todo lo bueno que llega, también, con la subida de temperaturas. Así que aquí van algunos retazos de este aperitivo de vacaciones en julio.

Como es lógico, quien más ha disfrutado estos días has sido tú, el Rubio de la casa. A tus mañanas con Mimi de jugar, parque y comida, se han añadido nuevos planes como los cuentacuentos de la biblioteca, que te dejan boquiabierto; las mañanas de piscina, eufórico con tu cua cuadescubrimiento con la no gravedad del agua y sus posibilidades así como con la licencia para salpicar sin límites; los ratos de juego con nuevos amigos; y el obligado remojón antes de comer en la pequeña piscina hinchable que milagrosamente ha cabido en nuestro reducido balcón.

Aunque para mí, el mayor tesoro de estos días contigo han sido los ratitos que hemos tenido los dos, porque es cierto que estás con un poco de lógica mamitis, pero es que mamá también tiene un poco de Brunitis. Así, despertarte después de la siesta y tirarnos en los cojines a leer un cuento nuevo de la biblioteca o a jugar a que dormimos, se han convertido en un esperado ritual; también pintar en la pizarra en el balcón o contar aviones desde él, o las veces que hemos podido ir a la piscina del gimnasio, como dices tú muy serio: “A Bu, a mama”, así, los dos solos… Porque los ratitos exclusivos es uno de los remedios más eficaces para ser mamá de dos, combinado, claro está, con las salidas todos juntos de normal.

Así que mientras tú descubres un nuevo mundo este mes, tu hermanita nos lo descubre a nosotros con su sonrisa, cada día más amplia, más risueña, más contagiosa. Este mes de julio la Morenita ha empezado a dormir y reír más y a llorar un poco menos. Tú, mi princesita, sí has sufrido el calor. Hemos tenido que prescindir del porteo, nuestro transporte favorito, el lugar donde te calmas y adormeces, y donde este mes acababas como un pollito al horno; hemos improvisado un ventilador de mamá soplándote la cabecita empapada en las tomas al pecho, ya que más que piel con piel, parecían sudor con sudor; y como tu hermano, los recados y paseos se han vuelto tempranos, con su toque de queda a las 11 de la mañana para ir a refugiarnos en las ventiladoreadas habitaciones de casa. El premio del día y donde más has disfrutado sin duda han sido en los bañitos de última hora, nuestro momento de relax las dos, con mamá balanceándote sobre el agua tibia y cantándote canciones que te hacen reír.

Para mamá este es el último mes de rutina a cuatro, ahora vienen las vacaciones, con todo lo bueno que nos traerán, y después la vuelta al cole, trabajo, etc. Así que cerramos hoy día 31 una etapa, y lo hacemos con este delicioso aperitivo de vacaciones.

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