Agosto no siempre es sinónimo de vacaciones. O sí. El caso es que tanto si eres de Barcelona como si tienes pensado venir con niños a la capital catalana este verano, este post te va a resultar muy útil. He intentado hacer una selección de los planes que mejor me han funcionado con los peques y que son o gratuitos o low cost. Agua, bicicleta, parques nuevos, ciencia y atracciones son los ingredientes de estas cinco propuestas.

  1. Chapuzón en el lago de la Creueta del Coll

En este parque del barrio de Vallcarca hay un enorme estanque que en verano se habilita como piscina infantil. Es ideal por muchos motivos: el primero es el precio (se paga a partir de 1 año de edad, la entrada cuesta 2,35 euros por persona y es válida para todo el día), la profundidad es muy bajita en todo el espacio -solo os digo que mi niña de un año de pie, tiene cabeza y hombros en la superficie. Este aspecto la hace perfecta para niños que aún no saben nadar y les ayuda a perder miedo al agua. Aún así, recomendaría que los más pequeños llevaran manguitos. Además, y esto es un gran atractivo para los más mayores (a partir de 6 años), a ratos cierran una parte del lago y ponen a disposición de los bañistas unas piraguas para navegar. Hay que hacer un poco de cola, porque no hay tantas como niños que quieran usarlas, pero la verdad es que los afortunados que consiguen una se lo pasan de miedo.

Además, fuera del recinto de la piscina hay un parque con sombra de tarde y un chiringuito para tomar algo fresquito. A modo de curiosidad solo añadir que el lago esta a los pies de una antigua cantera de piedra, como se puede ver aún en su pared, y que además hay una escultura de Chillida, ‘Elogio del agua’. No os esperéis un remanso de paz tampoco, hay gente, aunque la verdad es que si estás en el agua, no tienes sensación de multitud en absoluto. En este link del parque tenéis toda la información sobre el parque de la Creueta.

Foto de Sapos y Princesas, parc de la Creueta del Coll

Parc de la Creueta del Coll, foto de Sapos y Princesas

       2. En bici por la ciudad

Aunque los que nos hemos movido en bicicleta por Barcelona tenemos la sensación de que queda mucho camino por recorrer para adaptar la ciudad a este medio transporte, la verdad es que, en determinadas zonas y para cubrir determinados trayectos, tienes una red de carril bici que no está nada mal. Si los niños ya tienen una edad, pueden ir en su propia bicicleta, y los más peques en la sillita. A ellos les encanta, y aunque no deja de ser un paseo, el hecho de ir sobre dos ruedas lo convierte en una aventura. En este enlace puedes consultar la red de carril bici de la ciudad de Barcelona. Ya que estamos en verano, he preparado esta propuesta más concreta.

bici barcelona niños

Empieza arriba de todo de Passeig Sant Joan (con Travessera de Gràcia) pero se puede enlazar desde cualquier punto de la Diagonal (toda ella habilitada para ir en bicicleta). Passeig Sant Joan tiene el atractivo de tener un montón de parques infantiles y muy variados, así que se pueden ir haciendo paradas en aquellos que más llamen la atención de los niños. Pasada la plaza Tetuan, se entra en el último tramo y se puede pasar incluso bajo el Arc de Triomf. Se llega hasta el parc de la Ciutadella, lo rodeáis o podéis cruzarlo por dentro, seguir por paseo Picasso y ya bajar al puerto. Ver el mar, los barcos atracados y tomar un helado son mis sugerencias, pero a partir de este punto, la excursión puede seguir donde os lleven las ruedas!

  1. Descubrir parques nuevos

Estamos acostumbrados a ir a los parques que nos quedan más cerca de casa, como es normal. Incluso a veces, puede entrarnos, hasta a nosotros, el aburrimiento de siempre lo mismo. Imaginaros a los niños. Así que un día decidirse a tomar un autobús y probar uno nuevo puede ser una buenísima experiencia, por supuesto para los niños, pero para nosotros también porque nos permite pasearnos y conocer barrios nuevos en nuestra propia ciudad.

Está bien saber de antemano que el parque en cuestión vale la pena y a partir de aquí, cada uno podemos ir elaborando nuestra propia lista. De los que hemos probado, os aconsejo el Parque de Santa Amelia (para mi hijo, el parque del Obélix) que consta de una enorme explanada con espacios para niños de distintas edades y una pista de asfalto que los rodea todos, perfecto para aprender a ir en bicicleta o en patines; el parque de la Ciutadella, que tiene  en su interior más de tres parques infantiles distintos, además de un lago barquitas o el parc de la Oreneta, que tiene también varias zonas infantiles, además de un tren (que en agosto no está en funcionamiento) y una zona con ponis.

Foto de Ana Rosiñol publicada en Mamaproof

Parque de Santa Amelia, foto de Ana Rosiñol publicada en Mamaproof
  1. Juegos con ciencia en Cosmocaixa

Es el antiguo Museo de la Ciencia, Obra Social de La Caixa, hoy llamado CosmoCaixa. La entrada para clientes de la Caixa es gratuita, y para los demás tiene un coste de cuatro euros. El tiempo de estancia es ilimitado. Para los días de mucho calor es plan perfecto porque dentro hay aire acondicionado y aunque es un museo, los niños tienen la sensación de que están jugando todo el rato.

Consta de una enorme planta museo lleno de experimentos sobre ciencia, todos ellos muy interactivos, que permiten a los niños tocar y descubrir por sí mismo cómo funcionan. A mi hijo le encanta el globo aerostático, el enorme péndulo de Foucault, y el espacio de juegos con luces. Aunque es difícil mantener su atención durante mucho rato en un experimento en concreto, si recomendaría que seleccionarais un par y se lo explicarais a un nivel que ellos puedan entender. Estrategia. Mientras están toqueteando leeis rápidamente el cartel, y antes de que arranquen a correr hacia otra cosa, les explicáis lo que están viendo y les pedís que os enseñen cómo se hace. Así, además de que para ellos la visita es más rica (aunque insisto, no más de una o dos explicaciones, pretender más a ciertas edades, es, directamente, soñar).

La parte estrella sin duda es el bosque inundado, un paseo en un espacio tropical donde pueden ver una anaconda, numerosos y variados peces y tortugas entre otros animales.

  1. Toboganes y atracciones en el Tibidabo

No me he olvidado del título de este post, se trata de plantear propuestas económicas, pero es que el parque de atracciones del Tibidabo, también lo puede ser. El acceso a la planta superior del parque es libre, no es necesario haber pagado la entrada del parque de atracciones. En esta planta, la principal,  tenéis varias atracciones a las que podéis subir  pagando dos euros en taquilla, vaya, como si fuera una feria de fiesta mayor. Los más pequeños, además, no pagan. Con este sistema se puede subir a la Atalaya, el Tiovivo, la Noria, el Avión y otras atracciones infantiles.

Además, hay un par de parques por el camino, el más chulo es uno formado por varios toboganes enormes que son divertidísimos para los niños, pero también para los padres.

Subir hasta arriba del Tibidabo, vale la pena ya solo para las vistas que tienes de la ciudad de Barcelona. Además, se puede subir en transporte público con un sencillo billete de una zona llegando en Ferrocarril de la Generalitat a la estación del Peu del Funicular, tomando ahí el Funicular hasta Vallvidrera Superior y desde este punto, un minibús, el 111 –que pasa cada media hora-, hasta el parque de atracciones. Como este recorrido se hace en menos de una hora, con un solo viaje se llega.

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¿Y vosotros? ¿Qué planes baratos hacéis en verano en Barcelona con los peques? En Barcelona, o en vuestra ciudad. Para vosotros quizás es algo muy común, pero puede ser una muy buena propuesta para los que las desconocemos!

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