A veces es necesario parar, dejarlo todo en el punto en el que está, abrir un paréntesis y zambullirse en él. Parar para coger aire y respirar para poder volver con más energía. Nos hemos dado dos días en blanco, literalmente en blanco. En Aquel Lugar, que ya para siempre va a ser Aquel Lugar. Dos días de caminar en silencio por la nieve, arrastrando el trineo rojo. De reír y cantar mucho, y dormir, aún más. De mirarnos los dos. De disfrutarnos los cuatro. Dos días con pocas palabras y no muchas fotos, entre ellas estas, mis favoritas.  Seguir leyendo “Dos días en blanco”

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